NELLY AMADOR LLAMA A LA ADP A DEFENDER SU HONRA . AFIRMA ADOCCO ACTUA CON MALAS INTENCIONES

 

DEFENDAMOS EL DERECHO A TENER NUESTRA ADP, PARA QUE LUEGO NO LAMENTEMOS CON GOLPES DE PECHO LA CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

 

A LA ASOCIACIÓN DOMINICANA DE PROFESORES; A SU COMITÉ EJECUTIVO NACIONAL; A LAS SECCIONJALES ZONALES Y MUNICIPALES; A LOS MAESTROS Y MAESTRAS.

A LAS ORGANIZACIONES SOCIALES Y POLÍTICAS DE LA REPÚBLICA DOMINICANA

 

A la luz de las ocurrencias de la Alianza Dominicana Contra la Corrupción –ADOCCO-- en cuestionar de forma mal intencionada las finanzas de la Asociación Dominicana de Profesores –ADP-- y después de revisar una serie de documentos y obras, entre las que citamos “Historia de la Educación en la República Dominicana”, del distinguido profesor Ramón Morrison; “Treinta Años de Gremialismo Magisterial en República Dominicana” del dirigente sindical Rafael Santos; y “La Educación Dominicana: un Problema para Resolver Ahora”, de la maestra y dirigente sindical Nelly Amador; de igual manera la definición misma que sobre la ADP establecen sus estatutos, especificando que es una organización sindical democrática, clasista y de masas que agrupa a los profesionales de la educación pública de la República Dominicana; que se rige por la Constitución y las leyes vigentes, así como por los pactos y convenios internacionales de los cuales el Estado Dominicano es signatario; una institución con 47 años de historia en nuestro país, especialmente en el sector educativo, con un desarrollo impresionante que se ha mantenido hasta el día de hoy, respetando todas sus normas, fundamentamos estas reflexiones que deseamos compartir y que sirven para responder los cuestionamientos de ADOCCO y los sectores que pudiesen utilizarla como máscara.

 

Una lectura rápida al contenido sobre el patrimonio y la administración de sus finanzas, explicadas en el capítulo XII de sus estatutos, la Asociación Dominicana de Profesores –ADP—señala que su patrimonio se forma con las cuotas ordinarias y extraordinarias que fije el Congreso Nacional, el Pleno Nacional de Dirigentes o el Comité Ejecutivo Nacional; también con las contribuciones voluntarias de los miembros o de terceros, siempre que las mismas procedan de fuentes que no riñan con la ética, la moral, las leyes y que no atenten contra la independencia, los principios y los objetivos del sindicato.

 

Forman parte de dicho patrimonio los bienes muebles e inmuebles adquiridos por la institución y los ingresos de actividades lícitas, previamente autorizadas por los organismos de dirección del nivel que las realice.  

En cuanto a la parte financiera  se establece que la cuota del sindicato es el equivalente al 1% de la tarjeta de mayor salario bruto del maestro o la maestra y se descontará por vía administrativa de la nómina del Ministerio de Educación.

 

Es bueno resaltar que esta conquista se hace desde 1990 mediante un acuerdo pactado por la ADP, presidida en este momento por Rafael Santos y el secretario de educación  de la época, el Dr. Nicolás Almánzar. Fue una conquista como reivindicación que siempre tuvo el sindicato en todos sus planes de lucha, desde la fundación misma.

 

Se especifica también la forma en que se distribuye esta cuota, asignándose un 7% a una reserva general; un 2% para el fondo del Congreso Nacional. Luego sigue la distribución en las estructuras. Un 40% para el Comité Ejecutivo Nacional; 50% para los Comités Zonales y Municipales y un 7% como fondo para la formación sindical.

Cabe resaltarse que para el manejo administrativo de esos porcentajes se abren cuentas bancarias para cada uno de los mismos, en un banco del Estado Dominicano.

 

Es conveniente destacar que la ADP hace sus informes financieros tal y como lo establecen sus estatutos, incluso son revisados por el Consejo de Comisarios y pasan por una auditoria que es realizada por una entidad competente seleccionada por concurso. Desde el año 2001, al final de cada período, por mandato estatutario se hace una auditoria externa. Además se rinden informes trimestrales y un consolidado al final de cada año.

 

Es bueno comentar para que la sociedad se entere, la forma en que se distribuye los recursos de la ADP, donde todo está sustentado con reglamentación interna, porque en esta institución una persona sola no maneja recursos, siempre son varios miembros y comisiones designadas para tales fines, incluyendo el departamento financiero con un personal que no son dirigentes, sino especialistas en el área de la contabilidad, la auditoria interina siempre con la supervisión del Consejo de Comisarios, quienes son electos en la misma forma y al mismo tiempo que los demás miembros de la ADP y que tienen la responsabilidad de vigilar por el buen uso y aplicación de las finanzas y bienes de los distintos organismos de este sindicato.

 

 Es importante que la gente sepa que la ADP tuvo su registro sindical en el ministerio de trabajo marcado con el número 1-78. Está afiliada a organismos internacionales como la Organización Internacional del Trabajo –OIT--; la Internacional de la Educación –IE--. Y, nuestra Ley de Educación 66-97 la reconoce como la organización mayoritaria de los maestros y las maestras. La  legitima y legaliza, por lo que la ADP debe rechazar con fuerza y en los tribunales las instituciones con intereses oscuros que están tratando de desacreditarla y destruirla, idea que ha existido en un sector atrasado, desde siempre, que se niegan a reconocer que la ADP ha aportado al desarrollo de la educación y del país y de forma relevante al bienestar del magisterio, por ser la responsable de todos sus logros, lo que es normal que surjan resentimientos y actitudes malsanas en contra del sindicato, pues la ADP está establecida sobre bases legales y sus informes, financieros o no, los da en los estamentos que debe hacerlo, incluso los afiliados tienen derecho a hacer todos los cuestionamientos que deseen en los mecanismos pertinentes.

 

Con la fuerza de la razón, el amparo de las leyes y la voluntad de los dirigentes con el acompañamiento de los maestros y las maestras, este sindicato tiene la obligación en defender su honra y su hoja de servicio socioeducativo, antes de que sea demasiado tarde, cuando ya los enemigos encubiertos lo hayan desacreditado y sacado del escenario para ejecutar sus planes inconfesos. Que estos enemigos del magisterio no se salgan con las suyas y destruyan un sindicato tan histórico como la ADP.-