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Un sano consejo al padre Rogelio

Por:Rafael Frias Kelly

 

Ningún dominicano de buenos sentimientos debe quedarse callado ante las andanadas  que se han  lanzado contra el padre Rogelio Cruz.

 

Podemos o no simpatizar con las actuaciones del padre Rogelio, pero lo cierto es que donde un ser humano o comunidad  clama por ayuda o solidaridad , aparece Rogelio con la mano amiga, intentando mitigar su, hambre, dolor y sufrimiento.

 

Cristo Rey es testigo de ello.

 

Si el padre tiene algún hijo biológico, gracias a Dios que permitió que este niño disfrute de su vida. 

 

A propósito de la situación que afecta a Rogelio, recuerdo que a finales de la década de los setenta, había un reconocido sacerdote en la iglesia Maria Auxiliadora, situada en ese mismo sector del Distrito Nacional.

 

Ese padre entró en contradicciones con la iglesia católica tradicional y decidió fundar la Iglesia Católica Ortodoxa en la República Dominicana.  Nos referimos al Padre Nuncio Bordonaro.

 

El padre Nuncio como era conocido, oficiaba misa, celebraba bautizos y cumplía con todos los actos de la iglesia tradicional.

 

Posteriormente el padre Nuncio casó con Josefina Sánchez, una profesora residente en el Maria Auxiliadora y procrearon dos hijos, conformando una hermosa familia, que ganó el respeto de toda la comunidad del barrio 27 de febrero, Ensanche Luperón, Maria Auxiliadora y sectores aledaños.

 

Miles de niños fueron bautizados  y cientos de actos religiosos de todo tipo fueron celebrados  en su iglesia, en ese tiempo ubicada en la calle Federico Bermúdez No. 87 del barrio Maria Auxiliadora.  Una historia conocida entonces por todos los vecinos de ese lugar.

 

La iglesia católica tradicional, nunca perdonó al padre Nuncio ,que fundara su propia iglesia en República Dominicana.

 

Nuncio Bordonaro ejerció su sacerdocio hasta que fue llamado por el Señor a su lado y se ganó el respeto de sus vecinos hasta su desaparición física.

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Otro ejemplo que recordamos ahora, es el del sacerdote Alberto Cutié, padre que perdió su iglesia en Miami Beach, luego que un medio de la crónica rosa , dio a la luz imágenes suyas besándose y abrazándose con una mujer en una playa.

 

Posteriormente, Alberto Cutis fue aceptado con su novia en la Iglesia Episcopal.

 

En ambos casos, padre Nuncio Bordornaro y Alberto Cutis continuaron sirviendo a Dios, cambiando la iglesia donde iniciaron la práctica de su fe.

 

En caso del padre Rogelio ser expulsado, de una iglesia que ya no lo quiere, le presento  dos buenos ejemplos, de tantos que la historia nos muestra, que indican que para servir a Dios, no tiene que ser desde un templo con nombre propio especifico.

 

Por la obra de bien que realiza el padre Rogelio. de seguro, encontrara otro escenario adecuado donde continuar sirviendo a su pueblo..  

 

 

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